Cuando la IA entró al aula, el aula tuvo que reinventarse
La inteligencia artificial no solo tentó a los estudiantes a hacer trampa. Los obligó —y obligó a sus docentes— a redescubrir para qué sirve realmente aprender a escribir. Durante décadas, los deberes a la noche eran un ritual casi universal: el estudiante, la computadora portátil, el cursor parpadeando sobre una hoja en blanco. Hoy, ese…
